El prisionero

Como cada mañana, el prisionero despertó asustado, blasfemando por la incapacidad de dormir más aunque siguiera teniendo sueño. Se levantó y paseó por su pequeña celda. Apenas unos metros a cada lado y un poco más alta que él. Llevaba tanto tiempo encerrado en esa celda que apenas tenía recuerdos fuera de ella. Sabe que Seguir leyendo