Para tí

La habitación estaba en la penumbra. En una esquina, las sábanas de la cama se quejaban retorcidas de que nadie les prestase atención en tres días. En la otra, Xoan se secaba las lágrimas que vaciaban su corazón. Con decisión, cogió un papel y empezó a escribir: Hola, no me voy a andar con rodeos, Seguir leyendo

Invierno

La noche era fría. En el cielo la luna llena iluminaba las nubes que descargaban con rabia su manantial sobre el asfalto. Xoan miraba por la ventana. La lluvia dejaba las gotas corriendo por el cristal luchando por llegar al final. Dos pisos más abajo una pareja se mojaba bajo la luz de una farola. Seguir leyendo

Ven, vámonos, quiero tocarte un Rock’n’Roll con mi gafas de sol.Olvidarnos de las canciones de mamá y escaparnos de casa para siempre.Correr por la carretera adelantando a camioneros que nos hacen el corte de manga.La policía nos persigue y los despistamos perdiéndonos en el desierto. Detrás de una gasolinera empañamos las ventanas y juntamos nuestros Seguir leyendo

Una lágrima

Sientes esa sensación en la garganta, un pinchazo que te hace subir una sensación extraña por la garganta hasta la nariz. Tragas saliva para posponer lo inevitable, ya sabes que va a ocurrir. No quieres hablar porque precipitarías lo que no quieres. No puedes evitarlo por más tiempo. No te salen las palabras. No eres Seguir leyendo

Imbécil

Te escribo esto porque me voy. No quiero volver a verte. Me has engañado sin saberlo. Me hiciste sentir especial, único, que me querías, pero realmente era uno más, del montón. De esos que abres el saco y eliges el primero que sale. Destrozaste y armaste tantas veces mi corazón que ahora apenas puede darme Seguir leyendo

Cállate

Eres un idiota. Siempre hablas de más y no piensas en las consecuencias de tus palabras. Maldito bocazas. No conseguirás tus objetivos si vas bajándote los pantalones y desvelando tus secretos a los demás. Deberías cuidar tu lengua. A nadie le importa lo que vas a hacer o lo que piensas sobre esto o lo Seguir leyendo

Desconocida

– ¿Alguna vez has perdido a un amigo?– Sí.– ¿Y qué sentiste?– Impotencia. Desearías decirle muchas cosas que no te atreviste a decirle en vida. Hubo una eternidad en silencio. Eran las cinco de la mañana. Acostados dentro de cama, con el edredón tapándoles hasta los ojos, se miraban fijamente guardando el silencio. No querían Seguir leyendo