Libertad

Acostado con los ojos cerrados solo escuchaba el azul del mar. Inspiró aire para respirar ese olor a sal marina, ese olor a amor de verano, ese sabor a anocheceres en la playa. Se puso de pie con cuidado para no caerse de la embarcación. Miró en todas direcciones y solo vio un oceano inmenso. Continue Reading