Todo me ocurrió en un autobús urbano. Era el que me llevaba de mi casa al colegio. Lo cogía siempre a la misma hora y dentro siempre estaban las mismas personas, esperándome.
También estaba ella. Sentada a la mitad del bus, con un asiento libre a su lado. Siempre se sentaba dejando un sitio libre.
Muchas veces pasé por delante de ella. Muchas veces nos miramos, nos cruzamos la vista. A veces creo que nos hicimos algún ademán para saludarnos, pero nunca nos dijimos nada.
Alguna vez casi me siento a su lado, pero en el último momento fui incapaz de determe y seguía caminando hasta el fondo del autobús.
Un día, un chico empezó a subirse al autobús en la siguiente parada a la mía. No sabía quien era, no le prestaba atención. Hasta que después de varias semanas, él se sentó al lado de ella.
– Hola.
– Hola.
Y sonrieron. Entonces me di cuenta de que eso era lo que siempre quise hacer, pero no lo supe hasta ahora.

One thought on “Otra oportunidad”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.