– ¿Qué hora es?– Las dos. Se volvieron a recostar, aun les quedaba un poco más. A él siempre le costaba retomar el sueño después de despertarse. La habitación estaba casi totalmente a oscuras. La luz del despertador de la mesilla iluminaba lo suficiente como para dejar los detalles a la imaginación. En el techo, Continue Reading