Él siempre había confiado mucho en sí mismo. Cuidaba mucho su físico y presumía de ser un ligón. Eso le bastaba para conseguir a las chicas que quería y sabía que sus músculos, combinados con su dinero, eran imanes suficientes para enamorar a cualquier rubia de discoteca. Sabía que siempre tendría a su chica esperándole Continue Reading