Hacía frío. El invierno estaba llegando y las temperaturas bajaban cada día. Xoan posaba sus codos sobre la barandilla del puente, viendo las estrellas reflejadas sobre el agua dulce.

– Ojalá no hubiese dicho nada. Ojalá esta última semana se borrase de nuestra mente. No era verdad… no te lo crees. No era verdad.

Escondió la cabeza entre sus brazos y dejó pasar el tiempo.

Compartir en las redes sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *