Para tí

La habitación estaba en la penumbra. En una esquina, las sábanas de la cama se quejaban retorcidas de que nadie les prestase atención en tres días. En la otra, Xoan se secaba las lágrimas que vaciaban su corazón. Con decisión, cogió un papel y empezó a escribir: Hola, no me voy a andar con rodeos, Continue Reading