Su habitación

La habitación permanecía aislada del exterior. Las ventanas tenían la persiana bajada y la puerta estaba totalmente cerrada. Además, había puesto unas cuantas cosas delante para impedir que alguien desde fuera pudiese abrirla y entrar.

No era muy grande, quizás unos 20 ó 25 metros cuadrados. No estaba mal para ser un dormitorio pero había tantas cosas tiradas, tanto desorden, que al final apenas quedaban unas esquinas donde poder sentarse sin aplastar o pisar algo.

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