El vecino de enfrente

Mientras los niños jugaban en el patio, ella observaba desde la ventana a un vecino del edificio de enfrente. Él hacía la cama, acomodando las sábanas con cuidado y poniendo su pijama bajo la almohada. Le parecía un chico atractivo, alto, fuerte… Fue cuando él se acercó a la ventana para abrirla cuando levantó la vista y sus miradas chocaron. Ella se sobresaltó con un susto, como un niño pequeño cuando le pillan haciendo una travesura. Pero mantuvo la mirada y sonrieron a la vez.
Detrás del chico se abrió una puerta. Entró una mujer y le sorprendió mirándola por la ventana. En cinco segundos apenas le dio tiempo a ver como la mujer le daba una bofetada al chico y bajaba rápidamente la persiana. Ella se quedó sorprendida sin saber qué hacer. En el patio los niños ya habían dejado de jugar.

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