Ella

Se encontraba solo. Cansado de estar siempre dando explicaciones. Cansado de recibir las culpas de cualquier cosa. Su sueño era simple: una autocaravana aparcada en una montaña, vistas al mar, una caña de pescar… ¿Podría ser más simple? A quién no le gustaría vivir así.
Ella era una chica simple. Delgada, alta, con desorden alimenticio y nula capacidad de empatia. Nunca se dejaba ayudar porque nadie la comprendía. La gente no le decía mas que tonterias, qué sabrán ellos.
Aquel día que discutieron. Fue la última vez. Qué tontería, pensarían algunos. Una pareja joven, guapa, inteligente.
Ella era esa chica que cuando te la cruzas por la calle piensas en que ojalá fuera tu novia. Que la cuidarías como una princesa. Pero ella no quería ser una princesa, por eso seguía sola.

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