La habitación de las puertas

Xoan se encontraba en una habitación circular de techo abovedado. No había ninguna fuente de luz pero podía ver perfectamente. Había varias puertas y encima de cada una un número. Buscó la que tenia el numero 31 y la cruzó.

Tras la puerta se encontró ante si mismo. Estaba de pie pensativo y con la cara seria. A su alrededor no había paredes ni techo. Tampoco suelo. Se encontraban suspendidos en el espacio, rodeado de estrellas y planetas lejanos.

 Le preguntó a su copia porqué estaba tan serio y le respondió que estaba preocupado por el trabajo. Le gustaría trabajar menos estar más tiempo con su familia.
– No te preocupes. Pasarás con tu familia el tiempo que las dos partes necesitáis, ya lo verás.
– ¿Cómo puedes estar tan seguro?
– Confía en mi.

Se dio la vuelta y atravesó la puerta por la que había entrado, que siempre había estado ahí. Volvió a la habitación de muchas puertas, y atravesó la del número 56. Era su habitación. Había un sofá donde se sentó, y sonrió.

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