Me odia

Me lo dice con su mirada. Cuando cada vez que mira hacia mi a continuación lleva su mirada al cielo, exclamando como podía estar con alguien tan inútil. Cuando cada vez que le explicaba como algo me había salido mal, en silencio gesticulaba con los brazos clamando ¡por Dios, qué inútil eres! Cuando intentando explicarme algo soltaba a sus gritos si le hacía una pregunta.
Sé que me odia, pero no puedo dejar de quererla.

Compartir en las redes sociales