– Eh, Xoan, ven aquí.
– ¿Qué pasó?
– Mira, te he comprado esto. Es una tontería, un detalle.
– Vaya, gracias, no tenías que haberte molestado. No sé qué decir.
– No digas nada. Ábrelo y a ver si te gusta.

Xoan abrio el pequeño sobre y descubrio su regalo. Entonces se dio cuenta de que cuando la persona de la que estás enamorado te hace un regalo, no importa si es un colgante, una mirada o una sonrisa. Lo que importa es que durante un segundo, estuvo pensando en tí.

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